Nuestra historia

Una historia que crece con cada territorio.

Desde Riñinahue en 1984, Agrícola Mayorazgo ha evolucionado hacia un sistema que integra agricultura, ganadería y regeneración.

Trabajo agrícola en Fundo San Francisco.

Más de cuatro décadas

Una empresa familiar que se adaptó a cada territorio.

La historia de Mayorazgo reúne la recuperación de praderas en Lago Ranco, la expansión hacia San Luis, la tecnificación agrícola de San Francisco y una mirada regenerativa que sigue desarrollándose.

1984: el comienzo en Riñinahue

La trayectoria comenzó con la adquisición del Fundo Riñinahue, entonces bajo la denominación Sociedad Agrícola y Forestal Riñinahue. La operación partió con un plantel Angus orientado a la crianza. Recuperar praderas, infraestructura y espacios de trabajo fue parte del esfuerzo fundacional.

En sus primeros años, el equipo enfrentó un territorio marcado por antiguas explotaciones forestales y terrenos que requerían preparación. Esa experiencia consolidó una cultura de conocimiento directo del campo, adaptación y trabajo de largo plazo.

Ganado en una pradera de Riñinahue.
Riñinahue, Lago Ranco.

1998: nuevos territorios y mayor capacidad

La incorporación de San Luis y del vecino Puelche amplió la operación ganadera y redujo la exposición territorial de Riñinahue. Cuando ocurrió la erupción del cordón Caulle en 2011, disponer de San Luis permitió trasladar animales fuera de la zona de riesgo.

Con estos fundos, la empresa combinó la venta de terneros con la recría de determinados lotes, aprovechando las praderas y forrajes disponibles en cada temporada.

2017: la transformación de San Francisco

En San Francisco, la instalación de dos pivotes de riego tecnificado abrió una nueva etapa para el maíz. El fundo pasó de una operación de menor escala a un polo agrícola capaz de producir grano para el mercado y aportar una parte de la alimentación del ganado terminado en San Luis.

Equipo de riego por pivote en Fundo San Francisco.
Riego tecnificado en San Francisco.

Desde 2022: una cadena productiva integrada

La decisión de llevar una parte significativa de la producción ganadera hasta la etapa de animal terminado cambió la relación entre crianza, recría, forrajes, maíz e infraestructura. Riñinahue sostiene la crianza; San Luis concentra la recría y la terminación; San Francisco aporta una parte del maíz.

Esta integración permite que decisiones tomadas en un fundo generen valor en otro, manteniendo el vínculo entre producción agrícola y ganadera.

Un horizonte de regeneración

La historia actual incorpora manejo regenerativo de praderas, viverización de especies nativas, restauración y enriquecimiento de bosque nativo. La aspiración es producir alimentos para Chile y, al mismo tiempo, cuidar el suelo, el agua, los bosques y la biodiversidad que sostienen cada territorio.